martes, 20 de noviembre de 2007

Lo que vendrá

En el epílogo del Cablevisión 07, emergen interrogantes y conjeturas de cara a la temporada venidera:

-¿Se mantendrá la disposición del Coprosede/AFA en restringir el 50 por ciento de público visitante para los encuentros de primera división? Descartado su cumplimiento -las tribunas testimoniaron mucho más que los 4 mil permitidos-, la medida deviene ineficaz e incongruente de acuerdo a la desidia dirigencial. Díficilmente pueda regir tal medida si previamente no se combate a las barras enquistadas en los clubes. Más: todo indica que la dirigencia de algunos equipos, sumergidos en profundas crisis internas o por conveniencia, necesitan de la violencia garantizada por grupos de choque que, no es novedad, desde hace tiempo están claramente institucionalizados.

-Ligado a lo anterior, ¿el fútbol de ascenso seguirá solo con presencia de locales? Los datos del último fin de semana arrojan evidencias irrefutables sobre los alcances de la polémica disposición. Problemas en All Boys-Atlanta, Godoy Cruz-Independiente,Unión-Aldosivi, Belgrano-Ben Hur y en el riñón de Excursionistas tras su pobre campaña en el torneo de la C. Cabe aclarar que en fechas pasadas hubo episodios de violencia en otros estadios.

-¿Proliferarán las peleas entre los periodistas del monopolio? Parece cada vez más lejano aquél consenso inaugural de "no hacer periodismo de periodistas". En sintonía, los grandes medios masivos -gráficos, televisivos, radiales- no ahorran secciones y notas sobre el rol protogónico que ha ganado este campo. No obstante, el caso Gastón Recondo, curiosamente, fue brutalmente despojado de los debates sobre el rol de la prensa. Y eso que hubo una denuncia concreta (¿qué investiga el periodismo hoy?)


-Consecuentemente, ¿habrá lugar para un puñado de periodistas confinados en los márgenes de la agenda deportiva? Véamos: Norberto Verea, Ezequiel Fernández Moore y Ariel Scher -por citar algunos nombres- vienen perdiendo terreno por un séquito de obsecuentes a los lineamientos editoriales del establischment periodístico. Más: por entrenadores, ex jugadores, ex árbitros que no dicen nada. En definitiva, esa es la función para lo cual son convocados.

-La mentada "falta de ética" que ocupa espacio en estos días, ¿es algo novedoso en este fútbol signado por la escasez de valores donde priman intereses que nada tienen que ver con la solidaridad, "la palabra empeñada" (¿se empeña la palabra?) y otras frases altisonantes que oscilan entre lo risueño y lo patético?

Al cabo, interrogantes de un fútbol en descomposición. Aunque se oculten y se disfrazen, aberraciones peores fueron saliendo a la luz. Tarde o temprano, el consuelo es ser optimistas.

No hay comentarios: